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¿Cuándo debería procurar atención médica para el COVID-19? Comparta esta herramienta sin costo

¿Cuándo debería procurar atención médica para el COVID-19? Comparta esta herramienta sin costo

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(Photo by Chip Somodevilla/Getty Images)

By: Michael Hochman, Katy Butler

(See English version here)

Si tiene tos, fiebre o dificultad para respirar, ¿cómo puede determinar si tiene COVID-19, un resfrío, gripe común o un caso serio por el cual preocuparse? ¿Debería hacerse un análisis? ¿Cuándo debería procurar atención médica y cuándo debería permanecer en su hogar?

Como médico de atención primaria y periodista especializado en el cuidado de la salud, deseamos compartir esta sencilla herramienta de autoevaluación creada por el USC Gehr Center for Health Systems Science and Innovation (bajo la dirección de Michael Hochman) – con el objetivo de ayudar a las personas a determinar cuándo pueden tratar sus síntomas en la tranquilidad de su hogar y cuándo deben procurar atención médica. Una de las cosas más importantes que cada uno de nosotros puede hacer durante el curso de una pandemia es liberar a los proveedores médicos para que puedan concentrar su atención en aquellos enfermos de gravedad.

Esta herramienta se encuentra disponible a continuación y le permitirá a la mayoría de las personas a lidiar con eficacia con síntomas leves y moderados de COVID-19 en su propio hogar:

En colaboración con el Center for Health Journalism, Gehr Center/Akido Labs ofrece esta aplicación como un inserto sin costo en cualquier sitio web de noticias o de cuidados de la salud. Haga clic aquí para tener acceso al código del inserto.

Además, también hemos compilado algunos consejos y recomendaciones generales para el cuidado personal en el hogar. Estos consejos y recomendaciones son:

Cuidar de uno mismo en el hogar si tiene COVID-19

Cómo determinar cuándo debe procurar atención médica. Los motivos actuales para procurar atención inmediata no son distintos de los motivos previos a la aparición del COVID-19. La tabla a continuación ofrece una guía sobre cuándo y cómo procurar atención médica: la columna izquierda incluye ejemplos de motivos para llamar a un experto y la columna derecha ofrece posibles motivos para procurar atención inmediata. Sin embargo, en ambos casos, tenga en cuenta que es mucho mejor –de ser posible– llamar antes de acudir al centro médico ya que muchas clínicas, hospitales y consultorios han establecido protocolos especiales para disminuir el riesgo del contagio del COVID-19. Y recuerde: si tiene fiebre y tos, u otros síntomas asociados con resfrío o gripe, pero por lo demás se encuentra sano, tiene menos de 60 años, no tiene dificultad para respirar y no se siente gravemente enfermo, probablemente sea mejor que se cuide en casa, sin ningún tipo de asesoramiento médico formal.

Síntomas graves que pueden indicar la necesidad de procurar atención médica (tenga en cuenta que no se trata de una lista exhaustiva, su único fin es brindar pautas generales):

Considere llamar a un experto (a una línea telefónica de consultas médicas, telemedicina o su médico de atención primaria) si usted:

Considere procura atención médica urgente (llamar al 911 si es adecuado o acudir a un centro de urgencias, llamando previamente de ser posible) si usted:

Tiene síntomas de gripe, se siente deshidratado u orina poco aunque beba una buena cantidad de líquidos.

Experimenta dificultad para respirar cuando está en reposo o luego de realizar actividad leve.

Tiene síntomas asociados con el COVID-19, como tos y fiebre Yes mayor de 60 años o tiene una enfermedad crónica, como diabetes, enfermedad al corazón o a los pulmones.

Siente dolor en el pecho.

Manifiesta síntomas y estuvo en contacto directo con alguien que se ha comprobado que fue infectado con el COVID-19 (es posible que sea candidato a hacerse el análisis de detección del COVID-19).

Se siente confundido o mareado.

 

Experimenta otros síntomas preocupantes para los que normalmente llamaría al 911.

 

Si sus síntomas son leves, no acuda directamente al consultorio médico o al centro de urgencias. Comience llamando a la línea de consultas médicas o pruebe la telemedicina. Lo más acertado en estos tiempos es permanecer alejado de las aglomeraciones, lo que incluye centros de emergencia, hospitales, consultorios, centros de atención en caso de urgencia y clínicas, a menos que usted se encuentre gravemente enfermo. Estos son lugares donde pueden contraer el coronavirus si no lo tiene o contagiar a mucha gente en caso de ser portador.

Muchos planes de salud y consultorios médicos cuentan con líneas telefónicas sin costo para realizar preguntas a nurses o médicos. Consulte su tarjeta de seguro médico y llame al número que figura. Algunas clínicas y médicos realizan visitas por video, también conocidas como telemedicina. Si llama primero a una línea telefónica de consultas, es posible que reciba los consejos que necesita sin contagiar a otros ni agotarse usted innecesariamente.

A menos que el análisis esté disponible de manera generalizada, resérvelo para aquellas personas que estén gravemente enfermas y deban ser internadas. Cuando el análisis para la detección del COVID-19 esté disponible de manera generalizada, es posible que mejore nuestra capacidad de contener este virus y limitar su contagio. Pero no cambiará el tipo de atención médica que cada persona reciba ya que no hay tratamiento disponible ni es necesario para síntomas leves. (Las personas con síntomas graves, como dificultad para respirar, deben recibir cuidados de apoyo en el hospital.) Los análisis para detectar el COVID-19 son escasos y se están reservando para los trabajadores de la salud y aquellas personas con síntomas graves o que han estado expuestos a alguien diagnosticado con el virus. Si usted no se encuentra en una de esas tres categorías, resista el deseo de solicitar el análisis, a menos que las autoridades de la salud pública deseen que usted se lo realice. (Somos conscientes al momento de redactar este artículo que las indicaciones para el análisis pueden flexibilizarse a medida que aumente la cantidad de análisis disponibles.)

Cuide de sí mismo. Las infecciones virales causan deshidratación. Beba una abundante cantidad de líquidos. Tanto bebidas como "Pedialyte" y sopas con sal son útiles, al igual que agua pura, té, jugo y agua con gas.  Beba una cantidad suficiente líquidos para que la orina sea del color pálido normal y usted orine la misma cantidad que bajo condiciones normales. Nota: Generalmente, la dificultad para orinar es señal de que puede necesitar atención médica. Si tiene restricciones alimentarias debido a diabetes, enfermedad renal, problemas cardiacos u otras afecciones, consulte con un médico vía telefónica o por correo electrónico sobre los líquidos que mejor se adaptan a su situación.

Algunos medicamentos de venta libre pueden ser útiles. Como saben todos aquellos que han tenido un resfrío o gripe, los medicamentos de venta libre tienden a ofrecer alivio limitado, y en algunos casos pueden tener efectos secundarios como boca seca, mareos y aumento en la presión arterial. Intente enjuagarse la nariz y la sinusitis con una solución salina. Los medicamentos antifebriles y los calmantes, como Tylenol (acetaminofeno) pueden ser útiles y la miel también puede ser un remedio eficaz para la tos. Existen pruebas casuísticas que indican que los medicamentos antinflamatorios sin esteroides, como el ibuprofeno o el naproxeno pueden exacerbar el COVID-19, aunque se debe realizar más investigación al respecto.

Si padece una o más enfermedades crónicas, haga una consulta vía telefónica con un experto para asegurarse de elegir un tratamiento que sea adecuado para usted.

No pida antibióticos. Los antibióticos no funcionan para enfermedades virales como el COVID-19. Con frecuencia, también causan efectos secundarios, como náusea, diarrea y sarpullidos.

Descanse mucho. Las infecciones estresan al organismo. Mucho descanso — incluido el sueño— le ayudarán a mantener su sistema inmunológico fuerte para que pueda dedicarse a combatir el virus en su organismo.

Aíslese de los demás para evitar contagiar el virus. Si tiene síntomas de resfrío o gripe, sea cuidadoso y actúe como si tuviera el COVID-19. Use una mascarilla cuando comparta una habitación con otras personas y si debe salir de su hogar. Evite la interacción cercana con otros durante 14 días. Si tiene un resultado positivo en el análisis de detección del COVID-19, autoimpóngase la cuarentena.

Asegúrese de que la atención médica que reciba se ajuste a sus valores, estado de salud y metas en la vida. Si ya padece una enfermedad terminal o tiene claro que no desea ser reanimado o ser ingresado en cuidados intensivos, es posibles que estas recomendaciones de llamar al 911 o acudir a la sala de urgencias no sean adecuadas para su caso. Considere hablar con su médico de atención primaria para transmitirle sus deseos, conéctese con un centro de cuidados paliativos si no lo ha hecho todavía, designe a alguien que tome decisiones médicas por usted (en caso de que no pueda hacerlo) y firme con antelación un documento con instrucciones médicas, como los "Cinco deseos" o Mydirectives.com, que se encuentran disponibles en Internet sin costo, para dejar en claro sus preferencias. 

Siga las recomendaciones de las autoridades de salud pública. Incluso aquellos que no manifiesten ningún síntoma, el aislamiento social riguroso ralentizará el ritmo de contagio de esta pandemia.  No cambie su conducta a fin de evitar el contagio de este virus. Piense que ya tiene el virus y cambie su conducta para evitar contagiar a otros. Le rogamos que siga las recomendaciones de las autoridades de su localidad.

Nos encontramos en un momento de gran incertidumbre. Nadie debe ser criticado por sentir ansiedad. La mayoría de las personas con enfermedades virales —incluido el COVID-19— pueden tratamiento eficaz en su propio hogar sin necesitar atención médica formal y serán capaces de recuperarse en dos semanas. Pero también es importante saber cuándo es necesario procurar los cuidados de un experto.

Esperamos que nuestra sencilla herramienta de autoevaluación, consejos y recomendaciones generales le ayuden a disminuir la ansiedad y le permitan cuidar de sí mismo y de sus seres queridos de la mejor manera posible sin que ellos ni usted corran riesgos innecesarios.

(Se publicó una versión anterior de este artículo en STAT.)

Michael Hochman, M.D., MPH es médico de atención primaria, profesor adjunto de medicina clínica en la Facultad Keck de Medicina de USC y el director del Gehr Center for Health Systems Science and Innovation de USC en la Facultad Keck de Medicina. Katy Butler es periodista especialista en temas médicos y autora de dos libros sobre enfermedades graves. 

 

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