Skip to main content.

La medicina integral se convierte en el foco de atención para ofrecer cuidados a las personas sin seguro médico

OCR-L-PREVENTIVE-0514-01: Gloria Huerta joins others as they exercise during a diabetes preventive group meeting at UCI Health
(Jeff Gritchen, Orange County Register/SCNG)
Asequibilidad
USC Center for Health Journalism Collaborative
June 05, 2019

 

Cuando Gloria Huerta llegó por primera vez a la clínica para el control de peso del UCI Family Health Center ubicada en Santa Ana hace unos seis meses, se encontraba luchando contra la diabetes, la depresión y el dolor de rodillas.

Esta ama de casa de 57 años --que no cuenta con seguro de salud-- afirma que su médico le dijo que, a menos que hiciera algunos cambios en su estilo de vida, necesitaría tomar insulina por el resto de su vida. 

“No quería tomar insulina”, señala Huerta. “Quería evitarlo a toda costa”. 

Por lo tanto, se inscribió en una clase para el control de peso y comenzó con un tratamiento de acupuntura en la rodilla izquierda en un centro de salud federalmente calificado, que además de servicios de medicina tradicional también ofrece programas preventivos y tratamientos alternativos.

Huerta recibe los beneficios del creciente movimiento a nivel nacional que busca ampliar el acceso a la medicina integral, en especial a las comunidades desfavorecidas donde predominan las enfermedades crónicas, como la diabetes, la obesidad y la presión arterial alta.

Huerta recibe cuidados básicos y servicios de salud mental a través de esta clínica comunitaria financiada con fondos federales, que orienta sus servicios a las poblaciones desfavorecidas. Pero ahora, ella y otros sin cobertura de salud tienen acceso a toda una gama de opciones de cuidados alternativos y programas de salud preventiva, los que tradicionalmente han estado reservados para aquellos con medios económicos.

Aproximadamente el 20 por ciento de los pacientes de la clínica de Santa Ana no tienen seguro médico, y la mayoría de los demás usuarios recibe Medi-Cal, según el Dr. David Kilgore, miembro del plantel docente de medicina clínica del UCI Health que supervisa los programas de la clínica.

El Dr. Kilgore señala que la clínica y sus programas son financiados en gran parte con subsidios de la Fundación Samueli, con sede en Newport Beach, una organización filantrópica gestionada por Henry y Susan Samueli. Henry Samueli es el cofundador y presidente del directorio de Broadcom Inc. y propietario del equipo de hockey sobre hielo los Anaheim Ducks.

Visitas grupales de apoyo

Las visitas médicas grupales que se ofrecen a los pacientes, incluida la clase de control de peso que asiste Huerta, “son instrumentos eficaces para darle a las personas tiempo adicional para aprender y adquirir habilidades”, señala el Dr. Kilgore.

Las visitas grupales ofrecen un modelo de cuidados en el que doce pacientes con la misma afección --como diabetes o presión arterial alta-- realizan una consulta médica colectiva más prolongada, lo que les permite tener mayor atención individualizada, más tiempo para aprender e incluso socializar entre ellos.

Un martes de noche reciente, alrededor de doce personas en la clase de Huerta hablaron sobre diferentes temas, como el tamaño de las porciones y la importancia de agregar fibra en la dieta.

Asimismo, los participantes también se reúnen de vez en cuando con sus profesores en supermercados para aprender a comprar alimentos saludables y leer las etiquetas de información nutricional. También tienen la oportunidad, dos o tres veces al año, de observar cómo chefs locales preparan platos de comidas saludables.

Y lo más importante, según Huerta, es que el grupo la ha ayudado a hacer nuevas amistades.

“La empatía y el apoyo que recibo de este grupo es algo increíble”, afirma. “En (los últimos) diez años estuve muy deprimida y perdí el 99 por ciento de mis amigos. Ahora me quedo después de clase a conversar con la gente. Intercambiamos consejos para bajar de peso, les hago preguntas a los profesores”.

Huerta logró bajar unas 60 libras en menos de seis meses, señala. Y el nivel de hemoglobina glicosilada (A1C) bajó de 11, un indicador de diabetes grave, a 7, lo que se considera normal. También asistió a algunas clases de meditación. 

“Respirar hondo me ha ayudado a lidiar con mis problemas de ansiedad”, dice Huerta.

Lograr que la medicina integral sea accesible

La medicina integral está siendo cada vez más habitual en los centros convencionales para la atención de la salud. Casi el 38 por ciento de los adultos en Estados Unidos y alrededor del 12 por ciento de los menores emplean algún tipo de medicina alternativa, según el Instituto Nacional de la Salud.

Varios centros de salud federalmente calificados de California y en todo el país han adoptado las visitas grupales como manera de ofrecer educación sobre la salud y cuidados integrales.

Dichos centros, que atienden a un porcentaje considerable de personas sin seguro médico, ahora ofrecen visitas médicas grupales para tratar una gama de enfermedades crónicas en 11 estados, según una encuesta publicada en abril por Health Equity.

“Las visitas médicas grupales ofrecen un modelo innovador para mejorar el acceso a los tratamientos sin medicamentos ya existentes para las enfermedades crónicas”, señala María Chao, profesora adjunta del Osher Center for Integrative Medicine de UC San Francisco y coautora del estudio publicado en Health Equity.

La encuesta consultó con 57 médicos clínicos sobre cómo emplean los cuidados integrales en las clínicas de salud que atienden a comunidades de bajos ingresos. El 47 por ciento de los médicos encuestados trabaja en centros de salud federalmente calificados.

Asimismo, 37 de 57 encuestados en 11 estados ofrecieron visitas médicas grupales. Las clases de nutrición, conciencia plena (mindfulness), meditación, tai chi y yoga fueron los tratamientos más habituales que se ofrecen en estos programas integrales, indica la encuesta.

Chao afirma que la crisis de los opioides ha causado que varias clínicas de cuidado de la salud, incluyendo a varias en la zona de Bahía de San Francisco, consideren ofrecer tratamientos sin medicamentos, como sesiones de acupuntura para el control del dolor.

“Los proveedores están dispuestos a ampliar la batería de herramientas que poseen y ofrecer a los pacientes algo diferente a una receta médica”, señala. “Observamos cada vez más que los pacientes desean estos tratamientos sin medicamentos. La medicina integral puede ayudar a aliviar los síntomas, la intensidad del dolor y los problemas asociados con la calidad de vida. Los pacientes son capaces de reducir el estrés y dormir mejor”.

En particular, la medicina integral parece mejorar la “autoeficacia para el control del dolor”, lo que se refiere a la confianza que el propio paciente tiene para su buen funcionamiento, aunque sienta dolor, afirma Chao. 

Control del dolor con acupuntura

Los tratamientos alternativos, como la acupuntura, pueden resultar muy costosos. si bien la acupuntura es un beneficio que está cubierto para los pacientes de Medi-Cal, aquellos sin seguro médico pueden llegar a pagar entre 75 y 150 dólares por una sesión de acupuntura. En la clínica UCI de Santa Ana, la primera sesión se factura según una escala variable, y las siguientes sesiones cuestan 2 dólares cada una.

Desde enero de 2016, la clínica ofrece sesiones de acupuntura los viernes de 8 de la mañana a 12 del mediodía. La demanda ha sido tan inmensa que los pacientes han debido quedar en lista de espera durante los próximos cuatro a cinco meses, afirma el Dr. Kilgore. 

Félix Zúñiga Medina, que no tiene seguro de salud, señala que debió convivir con un fuerte dolor en el hombro que le impedía levantar el brazo derecho.

“No podía ni siquiera levantar un plato del estante más alto de mi casa”, dice Medina, de 70 años y empleado en un lavadero de automóviles que se lesionó hace unos dos años debido a una caída accidental.

Tomó ibuprofeno durante un año, pero el dolor continuaba. El médico de Medina en la clínica le ofreció la posibilidad de hacer yoga o acupuntura.

“Trabajo en el lavadero siete horas al día o hasta que el cuerpo me dice basta”, afirma. “No tenía la energía para hacer yoga, por lo tanto, decidí probar la acupuntura”. 

Después de nueve sesiones, Medina señala que el dolor desapareció por completo. Desea que la clínica pudiera ampliar los días en que ofrece sesiones de acupuntura, así más pacientes podrían beneficiarse. 

Kym Loi, la acupunturista que trató a Medina, señala que recibe a una gran cantidad de pacientes sin seguro en la clínica. Los viernes tiene sesiones con hasta 10 pacientes durante un período de cuatro horas.

Los pacientes de Loi pertenecen a un variado espectro, desde aquellos con achaques y dolores a otros que padecen enfermedades graves, incluyendo órganos dañados. Recientemente, Loi atendió un viernes a Elma García, de 58 años, que espera un trasplante de hígado.

García, que recibe los servicios de Medi-Cal, sufría de dolor y ardor en la espalda, además de dificultad para respirar. Loi colocó agujas en puntos estratégicos en el cuerpo de García para aliviar la presión en el torso y la espalda. Unos minutos más tarde, García observó que sentía la espalda más aliviada y podía respirar mejor.

Apoyo a largo plazo 

El Dr. Kilgore afirma que la clínica ha comenzado a ofrecer sesiones de reiki, una técnica de sanación basada en el concepto que el terapeuta puede canalizar energía al paciente a través del tacto para activar los procesos naturales de sanación y restaurar el bienestar físico y emocional.

“No puedo explicar específicamente cómo funciona el reiki”, dice el Dr. Kilgore. “Pero ayuda a la gente. He visto a pacientes que pueden controlar el dolor con menos medicamentos o dormir sin fármacos”.

La clínica esperaba tener lista en el mes de julio una cocina totalmente equipada para impartir clases de cocina, en la que chefs invitados pudieran mostrarles a los pacientes cómo preparar platos saludables. En el futuro, la cocina incluirá una “farmacia de alimentos” que distribuirá platos saludables ya preparados.

El Dr. Kilgore considera a la preparación de platos saludables como parte de la medicina y a la alimentación saludable como un aspecto fundamental para el bienestar. No es posible ofrecer cuidados de salud significativos e ignorar el bienestar a largo plazo de las personas, agrega.

“No sería un buen médico si no atendiera la raíz del problema que explica por qué la persona está enferma”, dice el Dr. Kilgore. “Tenemos que ayudar al paciente a que aumente la motivación sobre su salud. Por ejemplo, si come mejor, sentirá menos dolor y podrá jugar más con sus nietos”.

 

 Follow the USC Center for Health Journalism Collaborative series "Uncovered California" here

About This Series

Este proyecto es resultado de un innovador emprendimiento periodístico —The USC Center for Health Journalism Collaborative— que incluye una variedad de medios informativos de todo el estado de California dedicados a presentar informes conjuntos sobre las personas sin seguro médico que residen en el estado. Entre los medios informativos se incluyen los periódicos de Gannett Co., McClatchy Corp., La Opinión y Southern California News Group, así como también las emisoras Capital Public Radio y Univisión.

Topics in this Series

  • Asequibilidad
  • Acceso a los cuidados
  • Ampliación de la cobertura
  • Personas indocumentadas y sin Seguro
  • Soluciones legislativas