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Las alianzas entre instituciones públicas y privadas hacen posible que las personas sin cobertura reciban atención para atender crisis de salud mental

Officials hold ceremonial shovels as during a groundbreaking ceremony for the Be Well regional mental health hub in Orange, CA,
(Photo by Jeff Gritchen, Orange County Register/SCNG)
Acceso a los cuidados
USC Center for Health Journalism Collaborative
January 23, 2020

Mientras que la demanda por recibir atención de salud mental continúa aumentando en California, se han establecido varias alianzas a fin de dar respuesta a las necesidades más urgentes, como ser, la atención a las personas sin cobertura que se enfrentan a una crisis de salud mental.

Históricamente, las personas sin cobertura en California tenían pocas opciones para recibir atención en caso de sufrir una crisis de salud mental, excepto acudir a la sala de urgencias, que cuenta con recursos limitados o no tiene acceso a atención especializada. Pero esta situación ha empezado a cambiar.

En agosto se comenzó a trabajar en el Centro Regional de Salud Mental y Bienestar Be Well OC en Orange. Se espera que estas instalaciones, en las que se han invertido 40 millones de dólares, se inaugurarán el año próximo y ofrecerán una variedad de servicios, como tratamientos a corto y largo plazo de la salud mental, unidades de estabilización en caso de crisis y programas de tratamiento para el abuso de sustancias.

Mientras tanto, el Condado Riverside espera inaugurar un centro de salud del comportamiento con 100 camas para finales del año 2020 en Palm Springs, donde se aceptarán pacientes sin cobertura y con cobertura insuficiente.

Asimismo, en el Condado Sacramento, Dignity Health se ha asociado con el condado para inaugurar una unidad de estabilización en caso de crisis, en la que se han invertido 1.800.000 dólares y estará ubicada junto al departamento de urgencias del Centro Médico Mercy San Juan de Dignity Health en Carmichael. Esta unidad se trata esencialmente de un salón común de 3.400 pies cuadrados donde los pacientes pueden tumbarse para relajarse en sillones reclinables. Además, los pacientes tienen acceso a servicios psiquiátricos y se retiran del centro con los recursos necesarios para dar seguimiento a su caso, sin importar su condición migratoria. 

El Dr. Rick Afable conoce las dificultades a las que se enfrentan las personas sin cobertura en California para navegar el sistema, que necesita ofrecer una mayor coherencia y continuidad para que las personas puedan concentrar su energía en combatir sus enfermedades de salud mental.

Afable se desempeña como presidente de Mind OC/Be Well OC, una organización sin fines de lucro orientada a crear un sistema integral para la salud mental que ayude a las personas a tener acceso al tratamiento, sin importar sin cuentan o no con cobertura. Esto es posible gracias a alianzas con el gobierno local, líderes religiosos, hospitales, compañías de seguros, defensores de la salud mental y organismos del orden público.

Alianzas y soluciones creativas

El acceso a los servicios de salud mental se ha vuelto tan difícil que las alianzas estratégicas y las soluciones creativas resultan imperativas, afirma Afable.

"La innovación es una parte importante de la dirección en que se dirigen los servicios de salud mental, agrega. "Los abordajes, como la terapia grupal, la salud remota (o telesalud) y la educación para la prevención, juegan un papel importante. Sin embargo, acudir a la sala de urgencias es actualmente la única opción que tienen muchas personas sin cobertura. Pero allí no reciben atención especializada".

La otra opción para las personas sin cobertura es acudir a centros de salud calificados a nivel federal, que son clínicas con financiación federal donde ofrecen una diversa gama de servicios a las comunidades desfavorecidas. Las personas sin seguro pagan por los servicios en base a una escala variable, dependiendo de su nivel de ingresos. Sin embargo, si bien muchas de estas clínicas están equipadas para tratar afecciones persistentes, como la depresión o la ansiedad, no están preparadas para atender situaciones de crisis, señala Afable.

El Condado Orange invirtió 7.500.000 dólares el año pasado en la compra de un predio de dos acres. La Junta de Supervisores se comprometió a destinar otros 16.600.000 dólares en enero a la alianza Be Well, que incluye al organismo de salud del condado, a CalOptima (el proveedor de seguros de salud del estado para personas indigentes) y los sistemas hospitalarios Kaiser Permanente y St. Joseph Hoag Health.

Las instalaciones de 60.000 pies cuadrados ofrecerán ayuda a todo aquel que la necesite, tenga o no cobertura.

Un enorme obstáculo para las personas sin cobertura

Este tipo de instalaciones son necesarias para reducir las diferencias existentes en el sistema de salud mental que evita que las personas sin cobertura tengan acceso a la atención que necesitan, afirma Jan Emerson-Shea, portavoz de la Asociación de Hospitales de California.

"No tener cobertura resulta un gran obstáculo a la hora de recibir atención", afirma. "Si alguien atraviesa una crisis de salud mental, solo recibirá tratamiento básico. Pero el problema con las salas de urgencia es que la mayoría de los hospitales no están preparados para lidiar con situaciones de crisis, a menos que cuenten con una clínica psiquiátrica para pacientes internados, algo poco habitual".

Los hospitales solo son "proveedores de último recurso" en situaciones de crisis de salud mental, señala Emerson-Shea.

"Pero si alguien llega en medio de una crisis de salud mental, haremos lo posible para salvar la vida y ayudarlo a obtener los servicios necesarios", agrega. "Aunque a menudo nos enfrentamos a casos de salud física y no mental. Los pacientes quizás deban esperar varios días para ver a un especialista que pueda ofrecerles la atención que necesitan".

Según datos de la encuesta California Health Interview Survey, más de uno de cinco adultos en el estado informó en 2018 necesitar ayuda para lidiar con problemas emocionales o mentales o con el consumo de alcohol y drogas. La cantidad de pacientes psiquiátricos internados disminuyó casi 30 por ciento de 1995 a 2016, según la Fundación de Hospitales de California, un descenso de más de 2.650 camas. Durante el mismo período, la población del estado registró un crecimiento mayor a 7.500.000 personas. 

Otro estudio publicado por JAMA Network Open en octubre 2018 relacionó el diagnóstico de casos de salud mental con el aumento en las visitas a las salas de urgencias. Los investigadores encontraron que las personas con cobertura de Medicaid y aquellas sin seguro de salud tenían una correlación mayor con las visitas a las salas de urgencias que aquellas personas con seguros de salud privados.

Ofreciendo atención en las calles

Estas tendencias coinciden con el aumento de la cantidad de personas en situación de calle en el estado, que ha alcanzado niveles críticos y que en muchos casos las enfermedades de salud mental también son un factor a considerar.  Brett Feldman, director del programa de medicina callejera de la Facultad de Medicina Keck de USC, está trabajando en Los Ángeles para atender ese aspecto del problema.

Si bien existen muchos proveedores que atienden a las personas en situación de calle en clínicas y algunos servicios móviles, Feldman busca ofrecer una atención de salud mental que sea más accesible, sin importar si la persona cuenta o no con cobertura. 

Feldman afirma que es importante que los profesionales de la atención de la salud “amplíen el alcance de su práctica profesional y se adapten a brindar cierto tipo de atención psiquiátrica en las calles”, ya que las personas sin techo o sin cobertura probablemente no tengan el dinero ni cuenten con medios de transporte necesarios para acudir a un centro de salud mental.

Feldman ofrece medicamentos antipsicóticos en las calles para ayudar a tratar enfermedades como el trastorno bipolar y la esquizofrenia, además de suboxona para tratamientos asistidos con fármacos. Feldman aplica el medicamento mediante una inyección mensual, eliminando así la posibilidad de que la persona pierda el medicamento, se lo roben u olvide tomarlo.

“En realidad es bastante sencillo hacer un seguimiento de las personas una vez al mes y mantenerse al día con su cuidado”, señala. “La mayoría de la gente tiene vidas bastante previsibles; generalmente hacemos lo mismo y seguimos los mismos horarios, incluso las personas que viven en la calle”. 

Modelos innovadores de atención

Mientras tanto, otros condados de California intentan generar sus propias soluciones, como el centro que el Condado Riverside tiene planificado en Palm Springs.

De otra manera, a las personas sin seguro privado les resultaría casi imposible tener acceso a cuidados de salud mental, afirma Greg Rodríguez, asesor en políticas públicas de la Junta de Supervisores del Condado Riverside.

Si los pacientes no tienen seguro pero cumplen con los requisitos para recibir Medi-Cal, el personal del centro se encargará de inscribirlos en el programa. Si el paciente no cumple con los requisitos o su cobertura es insuficiente, igual recibirá una gama de servicios en el centro, desde estabilización luego de una crisis a ayuda para ponerse en contacto con un consejero, terapeuta o trabajador social, agrega Rodríguez. 

“Se ofrecerán servicios a todas las personas sin importar si tienen o no seguro, ya que consideramos que esa es la población más vulnerable, y sabemos que tratar los casos de salud mental y salud del comportamiento son fundamentales para lidiar con problemas relacionados, como la situación de calle”, dice Rodríguez.

El centro ofrecerá cuidados durante toda la noche y servicios para pacientes ambulatorios. La financiación provendrá del departamento de salud del comportamiento del Condado Riverside.

“Estamos intentando crear un modelo innovador que llene los vacíos que los centros más costosos no están cubriendo”, señala. 

Pensando a futuro, Rodríguez afirma que la meta es aumentar la cantidad de camas para pacientes de salud mental en todo el condado, sin importar si cuentan o no con seguro de salud. Aunque por ahora, agrega, la prioridad es prestar servicios a aquellas personas sin cobertura o con cobertura insuficiente.

Conjunto variado de servicios

La unidad de estabilización de crisis de Dignity Health, ubicada en el área del Condado Sacramento, cuenta con muchos pacientes que buscan recibir servicios de salud mental y sus necesidades no han sido satisfechas, señala Rosemary Younts, directora en jefe de los servicios de salud del comportamiento de la Sección Sacramento de Dignity Health.

Dignity Health invirtió en la creación del salón común y el condado brinda financiación sostenida, agrega Younts. La unidad tiene capacidad para 12 personas y está siempre abierta.

"Optamos por crear un salón común en vez de habitaciones independientes ya que ayuda a crear un ambiente menos hospitalario y ofrece un entorno más tranquilo para la recuperación", dice Younts.

La unidad también cuenta con un robusto centro de investigación a cargo de compañeros y familiares. Cuando un paciente está listo para recibir el alta médica, puede acudir al centro de investigación para conectarse con servicios ambulatorios, programas de apoyo social o servicios de atención primaria.

"Se trata de ofrecer un conjunto de servicios, que en la actualidad no son parte del sistema de salud mental", señala Younts.

Para el próximo año, el Condado Sacramento propuso destinar unos 19.300.000 dólares de los fondos establecidos en la Ley de Servicios de Salud Mental para varios proyectos innovadores, entre ellos clínicas de atención de crisis, servicios de salud conductual, servicios en hogares de salud y medidas para la prevención de suicidios, señala Ryan Quist, director de salud del comportamiento del condado. 

Dicha financiación fue posible gracias a la aprobación de la Propuesta 63 en noviembre de 2004, que destinó más recursos para apoyar los programas de salud mental del condado que atienden a personas con y sin seguro, sin importar su condición migratoria.

Quist señala que el condado ofrece una variada gama de servicios, entre ellos 10 centros de reposo a los que pueden acudir aquellas personas que estén atravesando una crisis de salud mental. Estas personas son generalmente remitidas a dichos centros por las salas de urgencias de las diferentes regiones. Una cantidad de personas en situación de calle también ha usado estos centros, agrega.

El condado cuenta con un equipo móvil de apoyo para crisis, conformado por profesionales de la salud mental y agentes de policía que ofrecen ayuda en ciertas situaciones en que la salud mental puede ser un factor.

Además, se ofrecen servicios de prevención a la población diversa de la región, como latinos, asiáticos, indígenas estadounidenses y de ascendencia rusa, señala Quist. 

La alianza con Dignity Health ofrece una forma más de contribuir a cerrar la brecha y brindar un conjunto variado de servicios de salud mental, agrega.

 

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About This Series

Este proyecto es resultado de un innovador emprendimiento periodístico —The USC Center for Health Journalism Collaborative— que incluye una variedad de medios informativos de todo el estado de California dedicados a presentar informes conjuntos sobre las personas sin seguro médico que residen en el estado. Entre los medios informativos se incluyen los periódicos de Gannett Co., McClatchy Corp., La Opinión y Southern California News Group, así como también las emisoras Capital Public Radio y Univisión.

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Topics in this Series

  • Asequibilidad
  • Acceso a los cuidados
  • Ampliación de la cobertura
  • Personas indocumentadas y sin Seguro
  • Soluciones legislativas