Skip to main content.

Los ancianos indocumentados tienen una mínima posibilidad de recibir la atención de salud que necesitan mientras que el debate sobre la cobertura alcanza un punto de quiebre

Gil Garcia, who died of melanoma in 2013, holds his grandson Fernando Garcia.
(Gil Garcia, courtesy of Fatima Garcia)
Soluciones legislativas
USC Center for Health Journalism Collaborative
June 10, 2019

Según la gráfica circular sobre la población indocumentada de California, los ancianos representan una porción muy pequeña.

Sin embargo, este grupo generalmente ignorado se encuentra actualmente en el centro del debate en el Capitolio, donde se busca determinar qué adultos inmigrantes indocumentados, si así lo deciden, pasarían a cumplir con los requisitos para recibir cobertura de salud. La decisión depende del presupuesto estatal, que podría estar listo este próximo viernes.

Al tiempo que van decayendo las esperanzas de contar con una cobertura más amplia, los defensores del plan de salud universal han optado por un enfoque más delimitado para obtener que todo el estado tenga cobertura, aunque sea de a un sector por vez. Si bien los adultos jóvenes sin documentación legal para estar en el país son los que probablemente obtengan cobertura, el destino de las personas mayores de 65 años pende de un hilo.

Desde el comienzo, el gobernador Gavin Newsom de California ha buscado ampliar Medi-Cal, el programa estatal de Medicaid, a personas entre 19 y 25 años que cumplan con los requisitos según su nivel de ingresos, sin importar su condición migratoria. Parecía ser una solución intermedia luego de que se presentaran dos proyectos de ley diseñados a brindar cobertura a todos los adultos indocumentados de bajos de ingresos del estado para el año 2020.

Sin embargo, hubo una vuelta de tuerca cuando un comité del Senado reveló el mes pasado un presupuesto más cercano al planteo de Newsom e incluso agrega un poco más de fondos. El presupuesto incluye inicialmente fondos suficientes para cubrir a los adultos jóvenes de hasta 25 años, además de una norma que extiende los beneficios año a año a fin de que nadie quede fuera del sistema por edad. También propone brindar cobertura a los ancianos indocumentados, convirtiendo por primera vez a este grupo en parte de la discusión en esta sesión.

Rachel Linn Gish, directora de comunicaciones del grupo en defensa del consumidor Health Access y organizadora de la coalición Care4All California, señala que los defensores ahora se han concentrado en lograr que los ancianos sean incluidos en el paquete final de ampliación de la cobertura. 

“Los adultos jóvenes se nos acercan y nos dicen: ‘Esto es muy bueno, pero en realidad son nuestros abuelos los que necesitan ayuda’”, afirmó..

Si el plan integral de Medi-Cal no exigiera un número de Seguridad Social para inscribirse, se calcula que podrían inscribirse más de un millón adicional de personas, según el Centro para la Investigación Laboral y la Educación de UC Berkeley. Esa cifra incluye a unos 104,000 adultos jóvenes y a tan solo 25,000 ancianos. 

Existen algunas teorías para explicar por qué es tan baja la cantidad de ancianos. Randy Capps, director de investigación de programas de EE. UU. en el Instituto de Políticas Migratorias en Washington, D.C., señala que esto se debe a que la mayoría de los inmigrantes son personas más jóvenes que simplemente no han llegado todavía a la vejez.

Pero eso es algo está cambiando. 

“Si no se realiza ningún cambio significativo a la política migratoria, ese grupo será considerablemente más numeroso en la próxima década", afirma.

David Hayes-Bautista, director del Centro de Estudios sobre Salud y Cultura Latina de UCLA, indica que para el momento que estas personas lleguen a la tercera edad, la mayoría de los inmigrantes tendrá su documentación legal.

“Envejecerán aquí, lo que les ofrece la oportunidad de regularizar su condición migratoria”, afirma.

Sin embargo, el camino hacia la ciudadanía es largo y lento. Algunos de los ancianos pueden terminar falleciendo antes de obtener acceso a los cuidados de salud, especialmente si debieron realizar tareas de campo de alta exigencia física durante varias décadas. Otros optan por regresar a sus países de origen y obtener cobertura médica allí.

Fátima García, sindicalista de 30 años que reside en Sacramento, ha sido testigo de primera mano de ambas situaciones. En octubre de 2013, su padre —que se dedicó a recoger fresas y espárragos durante más de una década antes de pasar a la jardinería— fue diagnosticado con un melanoma grado 4. Sus controles médicos hasta el momento eran tan irregulares que nadie había detectado su enfermedad, afirma García. Murió en diciembre de ese mismo año.

Cuatro años después, su madre decidió regresar a México para disfrutar de una mejor calidad de vida y tener acceso a los cuidados médicos. 

“Cuando envejecen, es más fácil para ellos sobrevivir allá que intentar sobrevivir aquí”, agrega García. “Pueden cuidar de ellos un poco mejor allá”.

Pero García señala que su familia ha quedado dividida y su hijo de 13 años siente el impacto.

“Ahora extrañamos a la abuela y las experiencias que compartimos con ella. Nos sentimos robados por no poder tener esa calidad de vida aquí, porque esa es nuestra condición migratoria”, afirma.

Desde el 2016, los menores indocumentados en California cumplen con los requisitos para recibir el programa Medi-Cal. De todas maneras, lograr la cobertura para todos significará una difícil maniobra política, aunque varios legisladores han intentado alcanzar pequeñas victorias a lo largo de los años. El año pasado, los proyectos de ley que podrían haber ampliado la cobertura de Medi-Cal para cubrir a los adultos jóvenes y a los ancianos no llegaron a la línea de llegada. Este año, con Newsom como gobernador, los defensores tienen más esperanzas.

Aunque según la versión actualizada del presupuesto presentada en mayo, Newsom pareció demostrar firmeza a la hora de limitar el acceso según ciertos requisitos. Su última propuesta incluye 74,300,000 dólares en fondos generales del estado para cubrir a los adultos jóvenes. La propuesta presupuestaria del Senado incluye ese monto, además de 62,500,000 dólares para cubrir a los ancianos indocumentados.

El costo para ampliar la cobertura de Medi-Cal a todos los adultos de bajos ingresos, sin importar su condición migratoria, sería de aproximadamente 3,400,000,000 dólares.

“Si tienen curiosidad sobre por qué no puedo incluirlo... hay 3,400,000,000 razones que lo hacen difícil”, dijo el gobernador el mes pasado, agregando que la Legislatura “quizás tenga nuevas estrategias  o nuevos enfoques” y que él estaba dispuesto a escuchar.

Además del costo, existen otras inquietudes sobre añadir más de un millón de pacientes a un sistema ya sobrecargado con una cantidad acumulada de casos pendientes que esperan recibir tratamiento.  Desde que se flexibilizaron los requisitos para recibir Medi-Cal en 2014, 3,800,000 personas sin cobertura previa se han inscrito en este programa. 

Sin embargo, el flujo de proveedores médicos ha tenido dificultades para mantener los nuevos niveles de demanda de los servicios, lo que ha causado largos períodos de espera y clínicas saturadas. Las propuestas actualmente presentadas para solucionar esta situación incluyen aumentar las tasas de rembolso para los médicos que aceptan Medi-Cal e incentivar a los estudiantes de medicina a aceptar estos pacientes una vez que comiencen con su práctica profesional.

“En el estado de California tenemos el sistema Medi-Cal: un sistema de prestación de cuidados de salud que es completamente disfuncional”, dijo el senador Jeff Stone (republicano del Condado Riverside, durante un extenso debate en la sala que tuvo lugar la semana pasada. “Lo que les pagamos a los médicos por atender a las poblaciones más vulnerables continúa siendo muy inferior al estándar”.

El senador manifestaba su oposición al proyecto de ley SB 29 que ampliaría el programa Medi-Cal a los adultos jóvenes y ancianos.

“Los recursos económicos son limitados y deberíamos priorizar estos fondos a las personas que viven legalmente en este país”, agregó. “Cuando diluimos nuestra capacidad para cuidar de los menos vulnerables que ya viven en este país, creo que no estamos actuando bien”.

Los ancianos representan menos del 5 por ciento de la población indocumentada de bajos ingresos en California. No obstante, este grupo etáreo tiene una mayor probabilidad de padecer enfermedades crónicas y requerir atención a largo plazo o centros de cuidados especializados.

“A medida que esta población vaya envejeciendo —que no ha contado con cuidados de salud básicos o preventivos o su acceso ha sido extremadamente limitado— padecerá enfermedades más graves que no fueron tratadas previamente”, afirma Capps.

Los defensores de la ampliación de la cobertura señalan que los adultos indocumentados ya le cuestan dinero al sistema cuando acuden a las clínicas comunitarias y a la sala de urgencias, y consideran que es económicamente más eficiente ofrecer a las personas tratamiento desde el inicio.

Hayes-Bautista de UCLA señala que ofrecer cobertura a los grupos de inmigrantes más jóvenes, en particular los adultos latinos en edad activa, puede ayudar a equilibrar las necesidades de las personas de la tercera edad, ya que tienden a gozar de mejor salud que sus contrapartes de raza blanca.

“Esa es precisamente la población que hay que incluir en el universo de los asegurados para poder subsidiar a los ancianos”, dijo. “En general son los padres de los “Soñadores”... personas de 40, 50 o 60 años que tienden a ser lo que trabajan pero no tienen fácil acceso a la cobertura”.

Los legisladores podrían llegar a dar por finalizado el presupuesto este viernes. California podría convertirse en el único estado que incluya a los adultos jóvenes, adultos de mediana edad y a los ancianos indocumentados en el programa Medicaid.

Follow the USC Center for Health Journalism Collaborative series "Uncovered California" here

About This Series

Este proyecto es resultado de un innovador emprendimiento periodístico —The USC Center for Health Journalism Collaborative— que incluye una variedad de medios informativos de todo el estado de California dedicados a presentar informes conjuntos sobre las personas sin seguro médico que residen en el estado. Entre los medios informativos se incluyen los periódicos de Gannett Co., McClatchy Corp., La Opinión y Southern California News Group, así como también las emisoras Capital Public Radio y Univisión.

Topics in this Series

  • Asequibilidad
  • Acceso a los cuidados
  • Ampliación de la cobertura
  • Personas indocumentadas y sin Seguro
  • Soluciones legislativas