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Muchos californianos señalan que la cobertura de salud les sigue resultando inasequible. ¿Las reformas previstas para el 2020 ofrecerán algún tipo de alivio al respecto?

Gov. Gavin Newsom talks with Brian Shaw, the diabetes program coordinator, at the Sacramento Native American Health Center
Arden Barnes / SACRAMENTO BEE FILE
Asequibilidad
USC Center for Health Journalism News Collaborative
December 20, 2019

Correction: An earlier version of this story incorrectly stated the year Massachusetts' tax penalty started. The state began enforcing it in 2007. 

Si bien el acceso al seguro médico se encuentra en un máximo histórico en el estado, una creciente cantidad de californianos sin cobertura señala que tiene dificultad para pagar por el seguro de salud, según los resultados de una nueva encuesta.

Los nuevos datos indican que la cantidad de personas en el estado que afirman que el costo es el motivo principal por no contar con cobertura aumentó por tercer año consecutivo en 2018, según el Estudio por Encuesta sobre la Salud en California realizado por UCLA.

Casi cuatro de diez residentes sin cobertura, o el 37 por ciento, señala que el precio del seguro fue la causa principal por no tener seguro. El segundo motivo más frecuente, que representa el 19 por ciento, fue la confusión sobre el sistema o estar en proceso de aprender sobre cómo obtener información y cobertura. Asimismo, el 17 por ciento de los encuestados señaló que no cree o no necesita contar con cobertura.

Los resultados no generaron sorpresa en algunos proveedores y expertos en políticas de salud, los que señalaron que el costo de la atención médica continúa representando un desafío subyacente tanto en California como a nivel nacional. Otro factor es el alto costo de vida del estado, que ya representa una carga alta en el presupuesto familiar.

No obstante, un conjunto de nuevas leyes orientadas a reforzar el mercado de seguros de salud del estado podría ofrecer cierta ayuda, señala.  

El gobernador Gavin Newsom promulgó este año un conjunto de leyes que permitirá que las personas con ingresos demasiado altos para recibir los subsidios previstos bajo la Ley de Salud Asequible (ACA, por sus siglas en inglés) puedan obtener ayuda financiera a través del mercado de seguros del estado. También se ofrecerá asistencia complementaria a aquellos que ya califican para recibir créditos impositivos federales. Se aprobará otra ley que penalizará a aquellos que opten por no tener seguro de salud.

Todavía queda por verse si esta combinación de soluciones con normativas, que no se aplican a la cobertura brindada por los empleadores, será suficiente para continuar disminuyendo la tasa de personas sin cobertura que se ha mantenido estancada en el estado. 

“El estado ha creado estos nuevos subsidios para las primas con el objetivo de reducir el costo mensual de la cobertura adquirida a través de Covered California”, señala Scott Graves, investigador sobre la atención de salud del Centro de Políticas y Presupuesto de California. “Esto será un gran beneficio para muchos californianos que consideran que en los últimos años han quedado excluidos debido a los precios del mercado de seguros de salud”.

La mayoría de los californianos continúa teniendo acceso a la cobertura de salud a través de sus empleadores, aunque las primas, deducibles y otros gastos que corren por cuenta del paciente han continuado en aumento en los últimos años, superando ampliamente las mejoras salariales. Los trabajadores que cumplen con los requisitos para recibir cobertura a través de sus empleadores no califican para obtener los subsidios de Covered California.

“El balance final para los empleados es que cada vez pagan más y más”, afirma Niall Brennan, encargado de Health Care Cost Institute, un grupo de expertos sin fines de lucro. “Las primas aumentan todos los años y los deducibles continúan subiendo más y más”.

Brennan agregó que ahora es habitual que una persona o familia deban pagar miles de dólares por el deducible en ciertos servicios médicos, antes de poder usar la cobertura. Brennan señala que es una de las desventajas de la ley ACA, que priorizó la capacidad de ofrecer cobertura por encima del control de los costos.

“No es realmente un seguro en el sentido estricto y tradicional”, agrega. “Se parece más a una cobertura en caso de situaciones catastróficas: si algo malo le ocurre a una persona, es ahí que se activa la cobertura”.

Tras años de sostenido descenso, la tasa de personas sin cobertura del estado se estancó en el 7 por ciento aproximadamente, según los datos del censo más reciente. Se espera que unos tres millones y medio de personas menores de 65 años continúen sin cobertura en el 2022, incluidos los residentes indocumentados, según las proyecciones más recientes de UCLA y UC Berkeley.

“Esto es algo que afecta tremendamente a las personas de bajos ingresos y de clase media”, afirma Melissa Marshall, directora ejecutiva de CommuniCare Health Centers con sede en Davis. “El costo de mantener una familia y además pagar por la cobertura de salud a muchos le resulta inviable”.

Marshall observa un aumento en la cantidad de residentes de bajos ingresos inscritos en Medi-Cal que asiste al centro de salud de la comunidad del Condado Yolo. Esto se debe a la promulgación de la ley ACA, aunque el 27 por ciento de sus siete mil pacientes continúa sin cobertura.

La tasa de personas sin cobertura es cercana al 50 por ciento en el centro ubicado en Woodland, donde se atiende una cantidad mayor de inmigrantes.

Muchas de las personas sin cobertura provienen de comunidades rurales o trabajan en pequeñas empresas, señala. Marshall considera que existen diversos motivos para no contar con cobertura médica, desde su costo a la situación migratoria de las personas y los posibles cambios en la norma sobre “carga pública” que podrían negarles a los inmigrantes que emplean programas públicos la oportunidad de convertirse en residentes permanentes. 

“Una gran cantidad de nuestros pacientes sin cobertura son inmigrantes, por lo tanto, la norma sobre la carga pública afecta seriamente la inscripción de estas personas para recibir los beneficios”, afirma Marshall.

En cierta medida, las nuevas reformas están diseñadas para corregir estas áreas vulnerables.

La ayuda económica del estado tiene un alto costo: se podrían gastar más de 420 millones de dólares en los nuevos subsidios para cubrir a 922,000 personas más, según las proyecciones de Covered California. La mayoría de las personas que podrían beneficiarse perciben ingresos entre 50,000 y 75,000 dólares al año, según indica el análisis.    

Si bien no es el grupo más grande de residentes sin cobertura, existe preocupación por aquellas personas que pierden su cobertura Medi-Cal debido al aumento de sus ingresos. Los proveedores de la salud señalan que pasar de un programa público como Medi-Cal a un seguro privado implica una transición riesgosa en el que las personas fácilmente pueden quedar excluidas del sistema de salud.

Una madre sola, por ejemplo, que percibe 17,000 dólares y obtiene un aumento de 5,000 dólares gracias a un ascenso, puede verse obligada a pasar de Medi-Cal —un sistema en gran parte sin costo— a un plan privado más costoso, ya sea a través de su empleador o de Covered California. La medida debe entender que las opciones de cobertura y el acceso a la salud pueden resultar agobiantes, señalan los proveedores. Asimismo, los costos que corren por cuenta del paciente asociados con los seguros privados pueden generar dificultades adicionales para aquellas personas que ya viven y dependen del salario que reciben mes a mes.

“Lo denominamos transición, esa franja cerca del 138 por ciento del nivel federal de pobreza en la que las personas obtienen empleo y aumentan la cobertura comercial”, señala Jonathan Porteus, director ejecutivo de WellSpace Health, una red de centros de salud comunitarios en la región de Sacramento.

“Pasan a esa categoría, pero les resulta muy difícil encontrar algo que les resulte asequible”.

Casi el 80 por ciento de los 70,000 pacientes de WellSpace usan Medi-Cal, y el 14 por ciento, incluidos los residentes indocumentados, recibe servicios con descuentos, agrega. El gobierno federal y estatal premia a centros de salud como WellSpace con tasas de reembolso más favorables como forma de contrarrestar el costo de atender a los pobres.

No obstante, los residentes indocumentados tienen acceso limitado a los planes de cobertura de salud financiados por los contribuyentes. No califican para los planes de Covered California, e incluso con las leyes promulgadas recientemente, solo aquellos menores de 26 años residentes de California cumplen generalmente con los requisitos para inscribirse en el programa Medi-Cal.  

Los proveedores de salud y responsables de políticas públicas esperan que, debido a la desaceleración en el aumento de las primas de Covered California y en algunos casos incluso su reducción, más personas compren un plan de cobertura. Los planes del mercado de seguros observarán un aumento promedio inferior al 1% en 2020, según indican las proyecciones. 

Si eso no funciona, la nueva multa del estado impuesta a personas sin seguro puede persuadir a algunos. La ley entregará en vigor en enero y el costo para las familias puede ascender a los 2,100 dólares al año si no tienen cobertura de salud.

Las autoridades de Covered California afirman que, al 7 de diciembre, ya han observado un incremento de 16 por ciento en las nuevas inscripciones a la cobertura respecto del último año, registrando aproximadamente 133,000 pólizas nuevas. Asimismo, más de un millón de consumidores han renovado su cobertura.

La multa individual del gobierno federal, antes de ser derogada por una reforma impositiva aprobada por el Congreso en 2017, se esperaba que funcionara como un incentivo para adquirir cobertura de salud. Pero en general las personas multadas fueron personas con ingresos entre bajos y moderados que ganaban menos de 50,000 dólares al año, según datos del Servicio de Rentas Internas (IRS, por sus siglas en inglés).

¿La nueva multa del estado variará sustancialmente?

Jason Levitis, investigador dedicado al estudio de multas impositivas establecidas por el estado, señala que las pruebas obtenidas de otros lugares, como ser Massachusetts, sugieren que la multa de California probablemente tenga éxito. 

“Lo que es importante entender de la multa (establecida por la ley federal de salud) es que nunca se le dio la oportunidad de funcionar ya que se introdujo gradualmente en un periodo de tres años”, afirma Levitis. “Comenzó como algo muy pequeño en 2014 y 2015, y finalmente, en 2016, alcanzó su dimensión plena”.

La revocación entró en vigor este año. 

“Es difícil afirmar que obtuvimos verdaderos resultados del experimento basado en la multa individual impuesta por el gobierno federal. Realmente nunca se le dio la oportunidad de ver qué impacto tendría”, agrega.

Levitis señala que, Massachusetts, donde se ofrece ayuda financiera por encima de lo que ofrece el gobierno federal, cuenta con la tasa más baja de personas sin cobertura del país. Asimismo, las primas de su mercado de seguro presentan uno de los costos más bajos. Dicho estado también estableció su propia multa individual en 2018.  

“(Massachusetts ha) tenido resultados realmente impresionantes”, afirma Levitis. “Ojalá que California termine en la misma situación”.

 

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About This Series

Este proyecto es resultado de un innovador emprendimiento periodístico —The USC Center for Health Journalism Collaborative— que incluye una variedad de medios informativos de todo el estado de California dedicados a presentar informes conjuntos sobre las personas sin seguro médico que residen en el estado. Entre los medios informativos se incluyen los periódicos de Gannett Co., McClatchy Corp., La Opinión y Southern California News Group, así como también las emisoras Capital Public Radio y Univisión.

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Topics in this Series

  • Asequibilidad
  • Acceso a los cuidados
  • Ampliación de la cobertura
  • Personas indocumentadas y sin Seguro
  • Soluciones legislativas