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Un programa financiado con fondos federales ofrece tratamiento para personas sin cobertura adictas a opiáceos

knocked over pill bottle
Photo by The Javorac via Flickr
Acceso a los cuidados
USC Center for Health Journalism News Collaborative
February 19, 2020

Un innovador programa que busca ofrecer tratamiento gratis para personas adictas a opiáceos sin cobertura o con cobertura insuficiente está ayudando a California a avanzar en la lucha contra esta epidemia, señalan los proveedores del cuidado de la salud que esperan que esta medida continúe creciendo y recibiendo fondos federales.  

La llamada red de sistema radial (hub-and-spoke system) conecta programas (hubs) de tratamiento para los opiáceos con centros de tratamiento ubicados en clínicas, como las clínicas (spokes) de atención primaria o para abuso de sustancias, cuyo objetivo es ampliar el acceso a los medicamentos para tratar trastornos por el consumo de opiáceos.  

Esta red ha logrado que 395 médicos nuevos del estado se capaciten para prescribir medicamentos que ayuden a aliviar los síntomas de abstinencia y el ansia psicológica de consumir opiáceos. También ha conllevado a que 21.800 pacientes nuevos comiencen un tratamiento con metadona, buprenorfina o naltrexona de liberación prolongada, los tres fármacos para tratar la adicción a los opiáceos aprobados por la Administración de Medicamentos de EE. UU., según el Departamento de Servicios para los Cuidados de la Salud de California. 

Un estudio realizado por investigadores de UCLA sobre los resultados iniciales del programa indicaron un crecimiento prometedor en la red de sistema radial, aunque también observaron que “siguen existiendo obstáculos para ampliar el acceso al tratamiento”. Los autores recomendaron, entre otras cosas, ofrecer más asesoría a los médicos a fin de aumentar su confianza para recetar medicamentos, además de brindar más apoyo, capacitación y experiencia técnica a los proveedores.

El programa ha recibido más de 250 millones de dólares en subsidios federales desde 2017 para brindar tratamiento a los residentes que sufren adicción a los opiáceos. El presupuesto federal de 2020 adjudicó otros 1.500 millones de dólares a nivel nacional para atender este problema, y se espera que California reciba una porción de estos fondos, aunque todavía queda por determinar cuál sería el monto y la fecha de entrega.

En 2018, 2.428 californianos murieron a causa de una sobredosis de opiáceos, según datos del estado. La tasa de sobredosis del estado (5,8 cada 100.000 habitantes) es inferior al promedio nacional (14,9 cada 100.000 habitantes), aunque varía considerablemente de un condado a otro, donde algunos condados rurales superan el promedio nacional. Por ejemplo, el Condado Humboldt registró una tasa de mortalidad de 19 cada 100.000 habitantes, según la evaluación realizada durante primer año del proyecto en 2018; la tasa de mortalidad del Condado Fresno fue de 6,3. 

“Lo que puedo decirles es que en California … el estado priorizó asignar fondos a las personas sin cobertura o con cobertura insuficiente”, señala David Kan, miembro de la Sociedad Americana de Medicina de Adicciones. 

El programa en California cubre el costo de tratamiento para los pacientes sin cobertura y aquellos que no cumplen con los requisitos para recibir Medi-Cal, el programa Medicaid del estado para familia de bajos ingresos, así como también para aquellos cuya póliza de seguro no cubre el tratamiento para la adicción a opiáceos.

Debido a la ampliación de Medi-Cal, conforme a la Ley de Salud Asequible (ACA, por sus siglas en inglés), los proveedores “están teniendo muy pocos pacientes (sin cobertura) en California”, indica Kan. Al mismo tiempo, agrega, algunos residentes indocumentados que necesitan recibir tratamiento para adicciones “nunca se presentan” por temor a revelar su condición migratoria.

La red de sistema radial se basa en un modelo del estado de Vermont que ha logrado un aumento considerable en la capacidad del estado para tratar las adicciones a los opiáceos, según un artículo de investigación de 2017 publicado en la revista científica Journal of Addiction Medicine. Vermont es hoy el estado con “la capacidad más alta” para brindar este tipo de tratamiento en todo el país. 

El objetivo del programa en California para los primeros dos años era ofrecer tratamiento a unas 20.000 personas en todo el estado, una meta que las autoridades afirman ya se cumplió. Cada condado seleccionado cuenta con un programa o “hub”, y dichos centros apuntan a tratar los casos que requieren de una atención intensiva. Las clínicas o “spokes” son centros que ofrecen tratamiento con metadona para los pacientes más estables. 

A nivel nacional, aproximadamente 2 millones de adultos que no son ancianos sufren de adicción a los opiáceos, y 18 por ciento de los mismos no tienen cobertura, según un informe realizado en julio por la Kaiser Family Foundation. En cuanto al resto, el 38 por ciento cuenta con Medicaid, 36 por ciento tiene un seguro privado y el 8 por ciento tiene acceso a otro tipo de cobertura de salud.  

Casi dos tercios de los administradores de todo el estado que participan en el programa informaron que recibieron los recursos necesarios para ofrecer tratamiento a aquellas personas sin cobertura o con cobertura insuficiente. 

“Muchos de nuestros pacientes pertenecen a comunidades muy desfavorecidas o son de bajos ingresos”, señala uno de los administradores a los evaluadores. “Y creo que el subsidio representa una enorme bendición en muchos sentidos, porque sin la oportunidad, (los pacientes) probablemente no buscarían tener acceso (al tratamiento)”.

El programa ha permitido que los pacientes obtengan tratamiento de manera inmediata, sin tener que esperar a que se procese su solicitud de Medi-Cal, según el informe.  

“Al contar con el subsidio, no tenemos que rechazar a nadie si no pueden pagar  

(por el tratamiento). Por lo tanto, la persona puede comenzar con los servicios, coordinar una entrevista con un encargado del caso y, con el tiempo, activar la cobertura del seguro.  Pero no hay retrasos en el acceso al tratamiento”, informa uno de los proveedores a los evaluadores. 

La red de sistema radial es parte del plan de respuesta de California a la crisis de opiáceos.  Los condados con las tasas más altas de mortalidad por sobredosis fueron seleccionados para participar en este proyecto, que está totalmente financiado por el gobierno federal. 

Entre los condados del estado que cuentan con centros de tratamiento se incluye: Fresno, Riverside, San Bernardino, Los Ángeles y Sacramento. 

Todos los programas, excepto uno, son centros de tratamiento de opiáceos con licencia federal para recetar metadona y otros fármacos para tratar adicciones, según Gloria Miele, una de las directoras del proyecto. 

Al presente, el Departamento de Servicios para los Cuidados de la Salud de California no lleva registro si los pacientes a los que atiende cuentan o no con seguro de salud, aunque señala que estos servicios sin costo han causado un aumento en la cantidad de pacientes que participan en el programa.

Carol Sloan, portavoz del Departamento de Servicios para los Cuidados de la Salud de California, afirma que el departamento está intentando desarrollar un sistema de tratamiento más amplio que cubra todos los trastornos por abuso de sustancias, incluyendo las metanfetaminas y el alcohol, que son unas de las sustancias de mayor adicción en el estado. La financiación federal ayuda a cubrir las instancias de capacitación y la asistencia técnica, entre otros beneficios que las autoridades estatales esperan continuar recibiendo, aunque el subsidio no siga vigente, agrega.  

California opta por emplear estos fondos para atender a las personas sin cobertura o con cobertura insuficiente “porque son las personas que tienen más dificultad para acceder al tratamiento”, señala Miele.  

Los planes ofrecidos a través de Covered California, el mercado de seguros de salud del estado creado bajo la ley ACA, cubre el tratamiento para la adicción a opiáceos, aunque algunos planes de seguro privado no lo hacen. Y si bien California amplió el acceso al programa Medi-Cal, solo califican aquellas personas de bajos ingresos. 

“Este subsidio ofrece fondos para cubrir ese vacío de servicios que muchas personas pueden necesitar”, dice. 

Lograr que más profesionales de la salud se capaciten ha sido uno de los logros más importantes del proyecto, agrega Miele. 

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About This Series

Este proyecto es resultado de un innovador emprendimiento periodístico —The USC Center for Health Journalism Collaborative— que incluye una variedad de medios informativos de todo el estado de California dedicados a presentar informes conjuntos sobre las personas sin seguro médico que residen en el estado. Entre los medios informativos se incluyen los periódicos de Gannett Co., McClatchy Corp., La Opinión y Southern California News Group, así como también las emisoras Capital Public Radio y Univisión.

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Topics in this Series

  • Asequibilidad
  • Acceso a los cuidados
  • Ampliación de la cobertura
  • Personas indocumentadas y sin Seguro
  • Soluciones legislativas